Espacio20

Review 1

ESPACIO 20

Review

CENTRO EMPRESARIAL JUAN DE ARONA INCORPORA EL 1ER SISTEMA DE MONITOREO ESTRUCTURAL EN EDIFICIO CORPORATIVO EN PERÚ

¿Qué pasaría si pudiéramos conocer cómo se comporta estructuralmente un edificio las 24 horas del día, detectar anomalías de manera temprana y contar con información que nos permita anticiparnos, tomar mejores decisiones y contribuir a espacios más seguros?

CEJA marcó en verde un nuevo paso hacia la PREVENCIÓN : conocer y monitorear su comportamiento Estructural 24/7
Autor

Por Espacio 20 Review

Lectura 6 min

21 ago. 2026

El Centro Empresarial Juan de Arona (CEJA), ubicado en San Isidro, presentó la lanzamiento de su Sistema de Monitoreo de Salud Estructural (Structural Health Monitoring o SHM), desarrollado e implementado por ESTRUCTURA, empresa de origen puertorriqueño especializada en soluciones de monitoreo estructural.

Mediante sensores ubicados estratégicamente, el sistema registra variables como aceleración, velocidad, desplazamiento, inclinación y vibración. Estos datos permiten analizar la respuesta de la estructura frente a distintas condiciones y realizar un seguimiento de su evolución a lo largo del tiempo.

En CEJA, la solución integra tecnología de la firma suiza GeoSIG e información satelital de TerraIntel. De acuerdo con las especificaciones proporcionadas para el proyecto, el sistema procesa más de 50 medidas y cálculos por cada señal instalada.

La implementación incorpora así al real estate corporativo peruano una tendencia que viene ganando relevancia internacional: gestionar las edificaciones a partir de datos continuos sobre su comportamiento estructural, con una mirada orientada a la prevención, la gestión del riesgo y la seguridad de las personas.

LA LÍNEA BASE : EL PUNTO DE PARTIDA

Para identificar cambios en el comportamiento habitual de una estructura es fundamental establecer una línea base propia de cada edificación.

El proceso considera un levantamiento técnico y la revisión de los planos del inmueble para comprender su configuración estructural, definir estratégicamente los puntos de monitoreo y establecer los parámetros que serán observados.

ESTRUCTURA contempla una etapa inicial de monitoreo de aproximadamente 2 meses dependiendo las condiciones del edificio, destinada a recopilar datos sobre el comportamiento habitual de la edificación. A partir de estos registros se establece una línea base que servirá como referencia para el seguimiento posterior y la identificación de posibles anomalías.

Se construye así un historial continuo del comportamiento estructural, que adquiere mayor profundidad conforme se incorporan nuevos datos.

MONITOREO CONTINUO PARA UNA GESTIÓN PREVENTIVA

El alcance del SHM va mucho más allá de los sismos.

Durante su vida útil, una edificación está sometida a vibraciones, viento, variaciones de carga, condiciones ambientales y operativas, intervenciones y otros factores que pueden influir en su respuesta estructural.

El monitoreo continuo permite identificar cambios o anomalías en sus patrones habituales y aportar evidencia para orientar inspecciones y mantenimiento, gestionar riesgos y fortalecer los protocolos de seguridad y respuesta.

Una variación no implica necesariamente la existencia de daño estructural. El sistema identifica y registra cambios en los parámetros monitoreados; ante una anomalía relevante, los datos obtenidos aportan evidencia técnica para que los especialistas evalúen su alcance y determinen las acciones correspondientes.

El cambio de enfoque es significativo: avanzar de una gestión predominantemente reactiva hacia un modelo preventivo, continuo y sustentado en datos.

PREVENCIÓN ESTRUCTURAL EN UN TERRITORIO SÍSMICO

En un país altamente sísmico como el Perú, la prevención estructural adquiere especial relevancia. Los eventos que periódicamente afectan a nuestra región recuerdan que la gestión del riesgo debe comenzar antes de una emergencia.

Frente a un sismo, el monitoreo continuo ofrece una ventaja importante: el análisis de la estructura no comienza desde cero.

Antes del evento existe una línea base; durante el movimiento, los sensores registran la respuesta estructural; y posteriormente, los datos pueden contrastarse para identificar cambios y aportar evidencia que contribuya a orientar una evaluación técnica.

Contar con información del antes, durante y después reduce incertidumbre y brinda mayores elementos para sustentar decisiones.

La prevención implica, por tanto, no esperar a que ocurra un sismo para comenzar a conocer el estado de nuestras edificaciones, sino generar información de manera anticipada y permanente.

donde sale
De Izq a Der : Renato Constantini (Gerente General de CEJA), Ing Fernando Neris (Presidente de Estructura), Arq. Maria Beatriz Saldaña (Gerente de Operaciones de CEJA)

UNA NUEVA DIMENSIÓN DE LOS EDIFICIOS INTELIGENTES

El Structural Health Monitoring forma parte de la evolución internacional hacia infraestructuras cada vez más instrumentadas y gestionadas mediante datos.

Países como Japón, China y Estados Unidos han avanzado en su aplicación en edificios de gran altura y otras infraestructuras estratégicas. Su uso se extiende también a puentes, estadios, túneles y represas, donde contribuye a la evaluación, mantenimiento y gestión del riesgo durante su ciclo de vida. En el Perú se han desarrollado algunas aplicaciones puntuales de monitoreo estructural; sin embargo, su incorporación aún no se ha extendido en el sector inmobiliario.

Esta tecnología amplía además el concepto de edificio inteligente: no solo aquel que automatiza sus operaciones o gestiona eficientemente sus recursos, sino también aquel capaz de generar datos que permitan comprender mejor su desempeño físico y evolución en el tiempo.

EDIFICACIONES MÁS SEGURAS, CIUDADES MÁS RESILIENTES

Las posibilidades del SHM trascienden los edificios corporativos y pueden extenderse a edificios multifamiliares, colegios, universidades, hospitales, centros comerciales y espacios de alta concurrencia.

En oficinas puede complementar el mantenimiento, la gestión de riesgos y la continuidad operativa; en multifamiliares, aportar mayor conocimiento sobre la evolución estructural de los inmuebles donde viven numerosas familias; y en colegios, hospitales o centros comerciales, fortalecer la gestión preventiva de infraestructuras utilizadas diariamente por grandes concentraciones de personas.

En ciudades cada vez más densas, contar con edificaciones mejor monitoreadas y gestionadas puede contribuir a entornos urbanos más resilientes y preparados.

La salud estructural trasciende así el cuidado físico del inmueble: está directamente vinculada con la seguridad y continuidad de los espacios donde las personas viven, trabajan, estudian y desarrollan sus actividades cotidianas.

¿UN NUEVO ATRIBUTO PARA EL REAL ESTATE?

Hoy evaluamos un edificio por su ubicación, arquitectura, certificaciones, eficiencia energética, seguridad y tecnología.

El monitoreo estructural incorpora una nueva dimensión: información objetiva sobre el comportamiento de la estructura durante su vida útil.

Para propietarios y administradores puede convertirse en una herramienta adicional para gestionar sus activos; para las empresas ocupantes, complementar estrategias de seguridad y continuidad operativa; y para inversionistas y usuarios, podría convertirse progresivamente en un nuevo criterio para evaluar un inmueble.

La pregunta que esta tecnología plantea al sector inmobiliario es cada vez más pertinente:

¿Qué sabemos realmente sobre el comportamiento estructural de los edificios que ocupamos, gestionamos o adquirimos?

La evolución de los edificios inteligentes no debería medirse únicamente por su automatización o eficiencia energética, sino también por su capacidad de generar información que permita conocer su condición, gestionar su evolución y anticipar decisiones durante su ciclo de vida.

Porque gestionar mejor nuestras edificaciones significa proteger el valor de los activos, contribuir a ciudades más resilientes y, fundamentalmente, cuidar a las personas que los habitan y utilizan cada día.



Tags